Vocabulario

Especie No-Indígena

El Mediterráneo alberga especies procedentes de otros lugares, denominadas Especies No-Indígenas (ENI). Estos animales, plantas, hongos o microorganismos se observan debido a cambios en su área de distribución natural, por causas naturales o humanas.

Especie invasora

Si una Especie No-Indígena prolifera de manera descontrolada, altera los ecosistemas locales o causa daños ecológicos, económicos o sanitarios, se clasifica entonces como especie invasora (o especie exótica invasora).

Especie nativa

Especie que evoluciona dentro de las zonas de su área de distribución natural pasada o presente, así como de su área de dispersión potencial.

Especie endémica

Especie indígena que ha evolucionado a lo largo del tiempo hasta convertirse en una nueva especie que solo existe en un área geográfica bien definida.

Especie No-Indígena

Especie introducida fuera de su área de distribución natural por acción humana o de forma natural

Especie invasora

Especie No-Indígena que se establece de forma duradera, se reproduce y se propaga hasta el punto de amenazar los ecosistemas, las especies indígenas o las actividades humanas.

Las vías de introducción en el Mediterráneo

Transporte marítimo

Aguas de lastre,
cajones de toma de agua de mar, bioincrustaciones (organismos adheridos a los cascos)

01

Corredores marinos
Vías navegables

Migración lessepsiana a través del canal de Suez, corredor artificial que conecta el mar Rojo con el Mediterráneo

02

Acuicultura

Escape de Especies No-Indígenas de cultivo, introducción de organismos asociados o propagación de enfermedades

03

Navegación de recreo

Transporte pasivo de especies a través de los cascos, equipos o aguas residuales

04

¿Cómo logran establecerse estas especies en el Mediterráneo?

Para que una Especie No-Indígena se instale de forma duradera en un nuevo entorno como el Mediterráneo, deben cumplirse varios criterios ecológicos y biológicos.

Según los estudios, tres factores clave favorecen su establecimiento:

El cambio climático desempeña un papel clave: el aumento de las temperaturas en el Mediterráneo hace que el medio sea más acogedor para especies tropicales o subtropicales, como Fistularia commersonii o Siganus rivulatus.

Arcuatula senhousia
MINKA © xavi salvador costa CC BY-NC